Este espacio, si algo me permite es mostrar como a través de cada enlace, que encadenan de las tendencias a los insights, se proyecta un analisis de la última década, una década crucial llena de cambios! Y con esta perspectiva que me da, siempre hay puntadas anteriores que me permiten contextualizar.

Así es como, en este hilvanar la radiografía del «cambio» en el que vivimos, ya avanzaba en puntadas anteriores de la automatización y el nuevo orden social, que no solo los robots iban a sustituir los trabajos físicos sino que con el desarrollo de la inteligencia artificial todo trabajo intelectual también estaba ya en cierto peligro.

«No solo hay quien ya escribe por nosotros, sino que participantes del informe McKinsey apuntan que algunas músicas comerciales compuestas por máquinas son ya indistinguibles en calidad de las de los compositores comerciales por tanto esto de una forma u otra va a acabar “afectando” a estos u otros procesos creativos y de diseño que hoy desempeñamos los individuos. «

Y en ese camino del «cambio» algunos tipping points los anotan las marcas trendsetters o pioneras en innovación. Así que en esa línea y abriendo ancho de banda, o lo que es lo mismo caminos hacia pequeñas «mainstreamizaciones», tenemos un Google que acaba de anunciar que está financiando la creación de un software que escribe noticias locales!!!! 

Y siguiendo con el hilvanado (y aquí va otro link entre puntada y puntada de este diario) recientemente hablaba de la nueva realidad conformada por narrativas «fake & fiction», en el mismo articulo Google también hace referencia a esa tendencia y para preveer que noticias de tono serio y periodístico no se vean perturbados por ello introducen esa necesidad de combinar los robots e IA con las habilidades humanas en el proceso de curación y edición, para evitar «fake news» pero trabajando en mayor escala.

Y aunque según expertos afirman que las máquinas no nos jubilarán hasta el año 2140:

Algunos ejemplos cada día se «instalan» mejor a nuestro alrededor, cumpliendo sus funciones así como convirtiéndose en fuente de «atracción» de momento a lo minoritario, como pasa con los Mayordomos robots que hace ya tiempo circulan por los Aloft de la cadena Marriot:

Y visto lo visto y aunque algunos expertos nos den esa tregua de años, la amenaza del «robot» está en la calle, y ante ello surgen teorías de supervivencia humana (como las post-humanistas o transhumanistas) así como el diálogo sobre cuales serán las habilidades humanas que son y se convertirán en un «must» imperativo para sobrevivir en la 4ª revolución.

En el futuro tecno-emocional, si dos cualidades se van a valorar, o mejor dicho se van a hacer imprescindibles en la era digital, son la creatividad y la empatía.

Ser creativo y atar cabos es y será una exigencia de la era digital, en la que robots asumirán las tareas rutinarias pero las corazonadas forman y formarán parte del motor de innovación propio del ser humano. Y la capacidad empática para entender problemas y solventarlos, especialmente problemas de nicho, va a ser una de las grandes ventajas o virtudes que, dicho sea de paso, el colectivo femenino ya está aportando al desarrollo de la inteligencia artificial.

Existen numerosos estudios que demuestran que la mujer tiene un mayor nivel de empatía que el hombre , y no es casualidad que Alexa, Siri o Cortana sean IA «embodyments» femeninos así pues parece que en esta carrera hacia la automatización y nuevo orden laboral (llegue antes o después) las mujeres partimos con alguna ventaja y tenemos una mejor esperanza de «supervivencia» en la 4ª revolución.

Por supuesto, última puntada, ya vimos que la tecnología al servicio de los servicios no lucrativos y sociales apunta que tiene un gran potencial para ayudar en muchas causas y a muchos colectivos, así que unido a esto y a medida que las mujeres combinamos fortalezas y habilidades a la hora de identificar necesidades de nicho o colectivos sociales, sumado con las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial, contribuirán a sumar en ese camino con el diseño de mejores productos que satisfagan esas necesidades humanas así como causas sociales.