«Como sociedad, debemos adaptar completamente el sistema educativo, priorizando la experimentación y el descubrimiento, inculcando la curiosidad y la comodidad con la incertidumbre, comenzando primero en el patio de recreo y luego extendiéndose hasta nuestras salas de juntas. Si no mejoramos nuestras habilidades para evolucionar en un mundo no lineal, podríamos encontrar la toma de decisiones humanas marginadas por algoritmos a medida que nos veamos sorprendidos por la creciente complejidad, mientras que las máquinas aprenden gradualmente a ascender en la cadena de valor de decisiones.
Stephen Hawking (2000) clasificó la 21 st siglo como “el siglo de la complejidad”. Con ese telón de fondo, durante algún tiempo hemos estado usando AAA como » Anticipatorio, Antifrágil y Agilidad » (AAA) para definir lo que los humanos deberían estar desarrollando para mejorar sus habilidades a medida que el mundo se vuelve más complejo. Esta necesidad de que los humanos mejoren sus capacidades es mucho más relevante en el contexto de las máquinas que aprenden rápido y con funciones humanas de nivel cada vez más alto.
Puede haber virtudes en un futuro en el que seamos aliviados no solo de las tareas repetitivas más mundanas, sino también de las presiones y responsabilidades de la toma de decisiones. Sin embargo, esto plantea la cuestión de la elección: ¿decidimos de forma proactiva nuestra posición en la cadena de valor o nos vemos imponiendo un puesto determinado?»
Lee este artículo y entenderás que está en nuestras manos la relación con esa Inteligencia Artificial creciente así como, que ante el famoso VUCA, los humanos podemos seguir siendo relevantes a través de estas tres variables que conformaran perfiles AAA. Anticipación requiere visión, Antifragilidad requiere conexión y previsión, y Agilidad requiere flexibilidad y pensamiento sistémico.
Un futuro enmarcado en la tecnología predictiva a través de algoritmos nos da más ventajas que inconvenientes si la enfocamos bien desde el principio porque, su total autonomía hoy todavía es utópica y en cambio nuestra capacidad aumentada es una potencial real.
La presión del mercado ha cambiado la escala de relevancia y ahora toca retomarlo para formarnos e incorporarnos en esta nueva realidad con este perfil transversal a todos. Os lo complemento con este artículo sobre educación, trabajo y competencias digitales del Diario EL PAÍS donde me entrevistan: destaco necesidades como la CO-EVOLUCIÓN, alertas como la TELE-VIGILANCIA y tendencias como el HUMANISMO DIGITAL.
Los grandes cambios se identifican con tendencias. Las narrativas, los valores y los ingredientes que sumamos, por eso “Trends to impact” ©Nethunting redirige la herramienta de las TENDENCIAS hacia la estrategia del IMPACTO POSITIVO para visualizar y diseñar FUTUROS MEJORADOS desde el presente.
¡Lo seguiremos de cerca y atentos al siguiente #FutureNow!


